Espectáculos

Baterista de heavy metal se recupera de COVID-19 y asegura haber “ido al infierno”

Para Will Carroll, músico de Death Angel, salir del coma de coronavirus fue resultado de las oraciones de familiares y fanáticos, por lo que ahora «cree en la existencia de Dios».

El baterista de la banda de thrash metal norteamericano Death AngelWill Carroll, afirmó que ingresar a coma inducido durante su lucha contra el nuevo coronavirus (COVID-19) fue como ir al infierno y “conocer a Satanás”.

El reconocido percusionista de 47 años dio positivo a COVID-19 a mediados de marzo tras regresar a su hogar en San Francisco al finalizar una gira por Europa.

El 18 de marzo, lo llevaron de urgencia al Centro Médico California Pacific, donde lo conectaron a un ventilador y lo colocaron en coma inducido cuando los médicos descubrieron “litros de líquido” en sus pulmones. “Durante mi coma, los médicos dijeron que tenían que bombearme todo el líquido de los pulmones, que era el equivalente a 5 libras de cerveza. Pensaban que estaba en las últimas seguro”, manifestó.

Will Carroll pasó los siguientes 12 días en estado de coma, durante el cual “se vio a sí mismo abandonar su cuerpo y caer en picado al infierno, donde Satanás lo castigó por el pecado mortal de la pereza”.

Por su parte, los médicos que lo trataron usaron hidroxicloroquina y remdesivir antes de voltearlo sobre su estómago durante 18 horas al día para mejorar el flujo de oxígeno en todo el cuerpo.

“Todavía voy a escuchar metal satánico, y todavía amo a Deicide y bandas como esa”, aseguró Will tras seis semanas de tratamiento. “Sin embargo, en cuanto a mi vida personal y mi experiencia de lo que pasé, no creo que Satanás sea tan genial”.

Asimismo, el músico de Death Angel precisó que ahora también cree en ‘un Dios’ después de su experiencia cercana a la muerte, porque ‘siente que las oraciones de su familia y amigos lo ayudaron a salir adelante’.

Estados Unidos registra hasta el momento 2,593,169 casos positivos confirmados del nuevo coronavirus (COVID-19). Además, es el país con más muertes por esta enfermedad en el mundo, con 127,693 pacientes fallecidos.

 

Anuncios