Alfonso Cuarón es uno de los directores más reconocidos del mundo

Alfonso Cuarón saltó a Hollywood en los 90 con filmes como La Princesita (A Little Princess)Grandes esperanzas (Great Expectations). Sin embargo, hay quienes piensan que su verdadera consolidación en la esfera internacional llegó con Harry Potter y el prisionero de Azkaban (Harry Potter and the Prisoner of Azkaban), catalogada por muchos como la mejor película en toda la franquicia. Pero la historia pudo ser muy diferente…

El cineasta reveló en entrevista con Vanity Fair que estuvo a punto de rechazar la oportunidad y sólo la aceptó por los consejos –¿o regaños?– de su amigo y colega Guillermo del Toro.

“Hablé con Guillermo, como siempre hago y me pregunta: ‘¿qué hay? ¿Algún proyecto en puerta?’. Le dije, ‘me ofrecieron Harry Potter, ¿puedes creerlo?’. Incluso me burlé al respecto. No había leído los libros, ni visto las películas. Y entonces me mira enojado [y] dice ‘pinche Flaco, eres un pinche bastardo arrogante. Te vas ahora mismo a la librería, compras los libros y luego me llamas’. Cuando te habla así, bueno, tienes que ir a la librería”.

Poco tiempo después “llamé [a del Toro] y le dije ‘el material es realmente bueno […]’. Como director, fue casi una lección de humildad, al preguntarme cómo lo haría mío, pero al mismo tiempo, cómo respetaría lo que había sido tan amado en las dos películas previas”.

El resto es historia. Harry Potter recibió una muy necesaria dosis de madurez que fue determinante para su evolución. Por su parte, Alfonso Cuarón tuvo acceso a producciones cada vez más ambiciosas como Los hijos del hombre (Children of Men) y Gravedad (Gravity). Esta última le valió el Oscar a Mejor director y le consolidó entre los grandes cineastas de toda la historia. Y todo apunta a que la buena racha continuará con Roma.